Perra desconocida se niega mover del jardín de la mujer – cuando tienen contacto visual la mujer la reconoce

Los perros recuerdan. El perro de la calle Winnie es una prueba de esto.

Una mujer estaba afuera en su jardín cuando de repente vio a una pequeñita perra sentarse en la hierba. Winnie se negaba mover. Y cuando la mujer escuchó a su dueño gritar su nombre entendió la razón.

Fue en octubre de este año que Kate Howard estaba sentada en su jardín pensando. Ella acababa de ir al entierro de un amiga cercana y necesitaba estar sola un poco.

Entonces de repente apareció una perra y se sentó en la hierba frente a ella.

“Todos los perros son perfectos pero esta tenía un encanto especial”, escribe Kate en Twitter.

La perra no se movía, se negaba a moverse. Casi que era como si la pequeñita reconocía a Kate. Finalmente el dueño del perro llamó a su perra para que se fueran a la casa.

Cuando Kate Howard escuchó el nombre de la perra, Winnie, entendió la razón.

“Entonces lo registré directamente”, escribe Kate Howard.

Hace un año Kate había visto un anuncio de un refugio de animales, donde buscaban a alguien que podía cuidar a un cachorrito sin hogar durante unos días. Kate se enamoró cuando vio la foto de la pequeñita, y ya que iba a estar libre unos días aceptó.

”Era una cachorrita contenta y le puse el nombre Winnie. Lloré tres días cuando iba a ser adoptado. Me preocupaba de si iba a encontrar un buen hogar”, escribe Kate Howard.

Kate le preguntó a la dueña de la perra si le había puesto el nombre Winnie, o si ya se llamaba así.

“Contestó que sí. La dueña no había querido cambiar su nombre para no confundirla. También le pregunté cuando la había adoptado – contestó que en noviembre del año pasado”, escribe Kate i sigue:

”Entonces prácticamente me salté la valla y grité: ‘Yo he cuidado a esa perra'”.

Es decir, Winnie era la misma perra que Kate anteriormente había cuidado.

Resulta que la nueva dueña de Winnie había perdido a su perra anteriormente. Cuando vio que Winnie estaba en adopción no lo dudó un segundo.

Y ahora entonces Winnie estaba sentada afuera de la casa de su primera mamá humana. Pero lo raro no terminó allí. Kate se había mudado a su nueva casa solo hace unos meses, y ahora resultaba que Winnie vivía en la misma cuadra.

“Fue muy reconfortante ver a mi primera perra adoptiva aparecer en mi jardín. Su pelaje era igual de suave, su oreja igual de torcida y su cola igual da alegre que antes.”

Así luce Winnie hoy en día

Para Kate casi que fue como una señal. Porque la amiga de Kate que había sido enterrada ese día era una amante de los perros.

Winnie no había olvidado a su primer mamá humana, tampoco había olvidado todo el amor que había recibido. Y Kate definitivamente no había olvidado a Winnie. Lo mejor de todo es que ahora se pueden seguir viendo.

Esto realmente muestra lo importante que es darle amor y un hogar seguro a los perros. Les das un poco y estas criaturas maravillosas de devuelven un montón. Y nunca olvidarán lo que has hecho por ellos.

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