Este perro es adoptado de una perrera – se niega a soltarse de la mano de su nueva dueña

Los perros no pueden hablar con palabras como las personas. Pero basta con una mirada suya o un pequeño movimiento para saber lo que quieren decir.

Este perro no podía expresar más claramente sus sentimientos. Acababa de ser adoptado por una nueva dueña e iba de camino a su nuevo hogar. Estaba enormemente aliviado al dejar la perrera y muy agradecido con su nueva dueña.

Kim Mozena Rezac filmó todo lo que hizo el perro durante las dos horas que duró el viaje en auto.

¡Lo que he visto me ha llegado directo al corazón!

 

Regan tenía una buena vida. Pero un día su adorado dueño murió y la tuvieron que dejar en una casa de acogida para perros en Tenessee, EEUU. Allí se encontró con un ambiente extraño y no se adaptó bien, estaba atemorizado.

Le costaba volver a ganar confianza. Si un perro se ha quedado solo porque ha sido abandonado por un dueño, le lleva tiempo volver a confiar en alguien nuevo.

Kim Mozena Rezac estuvo tres días con Regan en la casa de acogida para poder ganarse la confianza del perro.

– “Podía notar que Regan tenía miedo. Solía acercarme a él y darle caramelos, para luego sentarme y hablar con él”, cuenta Kirm a Today.

Me llevé el perro a casa

Poco a poco Regan comenzó a confiar en Kim y ésta decidió adoptar al perro y llevárselo a su casa. Regan se sentiría mucho mejor si vivía en un ambiente hogareño y no en un centro de acogida para perros.

Dicho y hecho Kim se convirtió en la madre adoptiva de Regan. Pero tuvieron que realizar un viaje de dos horas en coche para llegar al nuevo hogar – y lo que ocurrió durante el trayecto es absolutamente fantástico.

Regan quería agarrar la mano de Kim, todo el camino de regreso a casa.

– “Quería tomarme la mano todo el rato. Si la quitaba me la buscaba de nuevo. Necesitaba sentir la cercanía”, contaba Kim.

En el vídeo siguiente puedes ver a Regan tomar la mano de su nueva dueña.

Si alguien duda de que los perros tenga sentimientos, solo tiene que mirar este vídeo. Me llegó directo al corazón. 

¡Mucha suerte, Regan!